miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Insurgencia en el Poder Judicial?

Miguel Ángel Gómez Polanco

“El tiempo es canijo”, decía mi abuelo. Y qué razón tenía. A escasos dos meses del cambio en la silla mayor del Tribunal Superior de Justicia del Estado, las olas comienzan a sacudir esta instancia; la única que falta en pasar por el escarnio de la ciudadanía, en medio de una de las coyunturas más críticas por las que ha pasado Veracruz. Y no es para menos.

En la mira, el Magistrado Presidente en funciones, Alberto Sosa Hernández; de insufrible historial irregular, pero que gracias a su posición, ha sabido capitalizar con lujo de tiranía contra los trabajadores, que “ni pío” se atrevían a denunciar… aunque quizás eso está a punto de cambiar.

Apenas hace unos días, una de las magistradas aspirantes a sucederlo, Yolanda Cecilia Castañeda Palmeros, volvió a sus conocidas andadas: denunciando la corrupción que impera al interior del Poder Judicial, lo cual le ha costado segregación y reprimendas por parte de Sosa.

Pero “Beto” niega todo. No le prestó a Javier Duarte dos mil 500 millones de pesos. Tampoco 22 millones del Fondo Auxiliar. Mucho menos ha influido a conveniencia en la impartición de justicia de Veracruz ni ha solapado la elección de magistrados de dudosa procedencia como Francisco Portilla, Lizbeth Ribbon o la investigada Patricia Montelongo. No, nada de eso.

Pero la realidad es otra: comienzan a fluir los datos emanados de este raquítico Poder y al interior, se escuchan gritos clamando orden. Hay mucha “trácala” ahí dentro, dicen.

Y los proveedores también se quejan. La tensión existe hasta en el mínimo detalle, como la gasolina para la operatividad de los empleados. Por ejemplo, externan que hay una fuerte deuda con la empresa Sodexo, encargada de emitir los vales de combustible. De acuerdo con facturas existentes, el adeudo ascendería a los mil 997 millones de pesos, con 50 centavos más un remanente de 350 mil pesos. Esto ha ocasionado que la cuenta haya sido bloqueada desde el pasado 14 de septiembre y por consiguiente, las y los empleados se queden sin los vales.

¡Pero es que todo huele mal en el Poder Judicial! cosa que los dedicados a las Leyes han criticado duramente a través de declaraciones y cartas enviadas a medios de comunicación. Se quejan, por ejemplo, de la nula capacitación en torno al nuevo Sistema Penal Acusatorio y Adversarial; rubro en el cual, Veracruz ocupa uno de los últimos lugares en actualización, pues el recurso que se debía destinar para la creación de Salas de Juicios Orales y para poner al tiro a los servidores públicos que las operarían, simplemente no existe. Voló, se lo gastaron en yates como el del propio Sosa Hernández, quizás.

“Se tomarán las acciones y se pedirán e informes al IVAI para que informe cuántos jueces de control, menores y de primera instancia interinos existen en el Estado; cuántos jueces titulares se han nombrado sin examen de oposición durante el periodo de Alberto Sosa; cuántos concursos de oposición se han celebrado; cuántos secretarios de Acuerdos interinos se han nombrado y cuántos titulares; cuántos cursos para Secretarios de Acuerdos se celebraron durante el periodo de 2010-2016 y después de ello presentar las correspondientes denuncias por los delitos que se configuren, ya que la sociedad no puede permitir que la justicia esté en manos de gente sin conocimientos”, aseguró Leonardo Hernández Luna, representante de “Abogados en pro de la Justicia” en una carta abierta, por ejemplo.

A lo anterior se suman despidos injustificados que han llenado de demandas al Tribunal y que han servido para fortalecer a uno de los dos sindicatos existentes; el que no se ha prestado a las “movidas” del presidente saliente.

De ese tamaño es el cochinero en la instancia encargada de “impartir” justicia.


SUI GENERIS

¿Qué sigue? Al parecer, la jugada sería acelerar el proceso para la designación del nuevo o la nueva presidenta mediante el cobro de favores a Javier Duarte de Ochoa por el apoyo para su cuasi fallido blindaje, aún como Gobernador de Veracruz.

¿Cómo? Eso sí es una verdadera incógnita, aunque no falta quien le va a la posibilidad de la “enfermedad” de Sosa (quien ya afirmó estar muy sano, pero todo puede pasar) para tener que convocar al Pleno y elegir a un interino, quien de conformidad con el Artículo 17 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, tendría que adscribir a quien tomará su lugar en alguna Sala, siendo Francisco Portilla Bonilla el “indicado” y que a su vez dejaría de ser magistrado visitador para, en automático, ser elegible como presidente el 03 de diciembre.

¿Qué pasará? Es un misterio. Pero lo que sí es seguro es que los vientos de cambio han contagiado al Poder Judicial, provocando una insurgencia que desde adentro circule información que, como nunca, pondrá en serios aprietos a don Beto y don Javier, debido al hastío de los propios trabajadores, cansados de tanta corrupción.




lunes, 18 de enero de 2016

¡Todos somos priístas!

Miguel Ángel Gómez Polanco

Ya chole con lo de los "pasados priistas" de los políticos actuales. Este partido fue el que se constituyó primero, en 1929 (como PNR) y se llevó décadas en hegemonía. Es decir: culturalmente, en la mayoría prevalece un vínculo partidista con el PRI; hasta el mismísimo Lázaro Cárdenas o el propio Manuel Clouthier del Rincón "Maquío" (éste último, precandidato a la presidencia municipal de Culiacán por el PRI en 1971). Por ello, se me hace irrisorio que ahora, el pasado de las y los políticos de oposición se satanice de este modo y sea motivo de ataque para algunos.
La política como sus protagonistas, evolucionan... y la ciudadanía también. De hecho, yo rescataría que aquellos políticos a los que se les señalan sus "pasados" priistas hayan decidido cambiar de aires, probar fórmulas diferentes. Eso es más honorable, ante los matices de corrupción histórica que han envuelto al partido que hoy ostenta el poder. Si no, pregúntenle a Manuel Bartlett o al mismísimo Andrés Manuel López Obrador de dónde provino su escuela de encauzamiento político.
Y ¡aguas! Porque ahora, el supuesto voto de castigo acusa una grave confusión: para expresar desaprobación, ahora se sufraga por "el más guapo" o se anula el voto; dos expresiones que restan, en suma, legitimidad a la decisión como pueblo en la urna, la cual es un poder y responsabilidad que poseemos como parte de nuestra soberanía.
Es tiempo de cambiar nuestra mentalidad y privilegiar el significado de "alternancia", no de "venganza" por los "pasados" individuales que condenan los presentes, nuestros presentes.
            Y que lo ideológico tampoco sea pretexto. Ahí están las “Bases del Diálogo para un Gran Acuerdo Nacional” chilenas; documento en el cual se aglomeraron las bases opositoras para acabar con el régimen dictatorial de Augusto Pinochet en Chile. ¿Recuerda usted quiénes integraban el bloque signante? Así es: las fuerzas de izquierda y derecha por igual.
            Ya lo dijo Fukuyama: el agotamiento de las ideologías es inevitable y representa el fin de un ciclo en el hombre, para iniciar el de su renovación. Y creo que lo conveniente es aprovechar esta coyuntura, para ponerle el nombre de “alternancia” en Veracruz.


II. Elección terciada, la clave
El momento actual ha sobrepasado cualquier antecedente electoral en la entidad. Después de 86 años de gobierno hegemónico, para 2016, el multipartidismo hará su aparición como nunca en la entidad veracruzana.
Y es que la estrategia priista, no obstante su desesperada hondonada de ataques mediáticos, es simple a la vista, pero compleja y arriesgada en la práctica: terciar una elección que en términos democráticos sencillos, debiera ser polarizada entre coaliciones.
Sin embargo, la prevalencia de partidos satélite y ahora, mediante la figura de candidatos independientes; dicho sistema multipartido se ve amenazado por las prácticas antidemocráticas que hacen uso de la reglamentación para fragmentar las votaciones y, paradójicamente, al mismo tiempo violentar la Ley vigente y confundir al electorado con una guerra sucia enfocada en el desprestigio y la difamación.
En este escenario, es más conveniente para el partido en el poder, que el voto sea pulverizado a través de la división de alternativas que se consideren opositoras, manteniendo su voto duro y destinando recursos al fortalecimiento del voto útil que les facilite tomar ventajas.
Terciar una elección no es conveniente ara una democracia distinguida por la prebenda y la desinformación, como la de México y particularmente, la de Veracruz. Pero esa es la clave para el PRI. Ahora falta saber si el pueblo caerá en la “estrategia”.


SUI GENERIS
En la era de los medios sociales de información, las encuestas sobre preferencias electorales dejaron de ser con fines de consulta y se convirtieron en instrumentos para influir el voto. No nos confundamos.