miércoles, 11 de noviembre de 2015

Alianzas, “show mediático” y temor (al mismo)

Miguel Ángel Gómez Polanco

"La tiranía no puede derrotar el poder de las ideas"
-Hellen Keller

Lo mediático nos gusta. Bajémosle dos rayitas a la doble moral que nos distingue en México. De verdad: se vale y está bien.

Partamos de lo siguiente: de acuerdo con el académico y especialista en comunicación política, Germán Espino Sánchez, en su libro “La república del escándalo: política-espectáculo, campaña negativa y escándalo mediático en las presidenciales mexicanas”, desde los últimos años del siglo XX se desarrolla una inmensa corriente histórica en la cual el sistema logra banalizar todas las tendencias críticas de opinión, culturales, sociales, etcétera.

Esto es: las sustituye por una suerte de “institucionalización” de todos las expresiones disidentes del propio sistema, para volverlas algo comercializable, vaciándolas de todo contenido útil y transformándolas en un “show” conveniente, pero no para el pueblo que consume toda esta basura.

En este tenor, es curioso encontrar casos como el de Veracruz, donde la desesperación ha tocado fibras sensibles en la clase política, sobre todo y extrañaente del priismo, quienes irónicamente se han banalizado a sí mismos con sus intentos por llamar la atención.

Y sí, créame: es extraño que provenga de ellos esa percepción de que lo “mediático” afecta; tanto, que están seriamente ocupados en regar como pólvora entre la población la idea, con tal de desacreditar un movimiento opositor legítimo, como la alianza PRD-PAN.

Pero ¿no ha sido y es el PRI academia de lo mediático a lo largo de la historia? ¿No son ellos el parte aguas de lo que explica Espino Sánchez, a través de la cosificación de la voluntad del mexicano, a quien acostumbró a la prebenda y la dádiva para tenerlo de su lado?

Recordemos un poco.

Hace unos años, cuando estuvo a punto de darse la alianza PRD-PAN por primera ocasión, hubo un personaje que, para proteger su privacidad, llamaremos “Héctor Y”. En aquel entonces, el otrora caudillo choleño dijo: “una unión así, es impúdica. Son dos extremos ideológicos opuestos”.

¿Pero qué cree? Tan solo tres años después y sorpresivamente, hallamos a ese mismo personaje manifestando que “si lo invitan” a ser candidato de la misma alianza… pues que ahora sí lo pensaría. Lo anterior, luego del rechazo de su propio partido y la puñalada recibida por su gran amigo, Manlio. O sea: ¡hasta impúdico mediático se volvió, con tal de ser tomado en cuenta!

O qué tal cuando aquel espectáculo del valiente escudero de la prosperidad, Alberto Silva Ramos, cuando en Twitter se daba sus entres con Miguel Ángel Yunes Linares, siendo celebrado por la horda de cuentas autómatas de la misma red social (creadas obvio, exprofeso para ello) a las que se unía gente asidua al lavadero de la polaca. ¿Eso no es mediático?

Es más: ¿acaso me van a negar que las faltas del Partido Verde (satélite y coaligado eterno) contratando a medio Televisa para sus anuncios, no era también un ejercicio mediático y –ahí sí- permisivo para ellos?

Otra más, ahí le va una mejor: en plena controversia por la millonaria deuda de 44 mil millones de pesos que tiene la administración estatal, “de pronto” son descubiertos más de dos mil “aviadores” a quienes exhiben, muchos de ellos, sin merecerlo y crucificándolos como viles chivos expiatorios. ¿No es eso un desvío “mediático” para mostrarse tan implacable como en cinco años nunca se logró?

Y no tengo una excelente memoria, pero así me podría seguir con otras, aunque mejor le invito a que sea usted quien las agregue, acordándose de más.

Aquí el asunto que propongo, básicamente es que: no deberíamos rasgarnos tan feo las vestiduras. Este fenómeno de “mediatización”, incluso, tiene nombre ya y ha sido el autor italiano Giovanni Sartori quien se lo ha dado a la perfección: somos una sociedad teledirigida, con una democracia comprometida por el espectáculo político que tiene como principal objetivo limitar a la atracción, el pan y el circo, una elección racional basada en propuestas. ¿Y sabe qué? Está bien… pero allá usted si se deja, después de saberlo.

A lo anterior le debemos, por ejemplo, el nacimiento de disciplinas científicas como el neuromarketing, cuya finalidad no es otra que entender y explicar cómo funciona con exactitud el cerebro de las y los ciudadanos en su relación con el proceso de toma de decisiones.

Sobre este tema, el rubro político ha encontrado mucho campo para la práctica, precisamente, mediante técnicas de persuasión del voto, nada menos que partiendo de experimentos mediáticos, calculando las reacciones racionales y emocionales en la gente. O sea, pues: el neuromarketing, pero político, se vale de toda relación con el ciudadano para saber cómo piensa ante estímulos particulares y, en pocas palabras, promover una tendencia electoral con el mínimo margen de error. “Votas por mí, porque votas por mí”, es la consigna.

Por ello, estimada y estimado lector, créame: una manera de disfrutar los “shows mediáticos” sin verlos como algo “malo”, es siendo partícipe y no solo espectador.

De ahí el temor de algunas fuerzas políticas al escándalo ajeno, pues es bien sabido que con ello se “activa” el entusiasmo de la ciudadanía, seguido de esa virtud de indagación que por naturaleza poseemos los seres humanos, pero en esta ocasión, aterrizada sobre los temas torales en Veracruz y el país; algo para lo que las tecnologías de la información y las redes sociales, ha resultado fácil pero, en algún momento, incontrolable para efectos político-represores.

                                                               
SUI GENERIS

Y para dar al traste al “combate de lo mediático” emprendido por el PRI, todavía a la Suprema Corte de Justicia de la Nación se le ocurre emitir un fallo en el que invalida 38 artículos del Código Electoral 577 para el estado de Veracruz, del que destacan el acotamiento de atribuciones del OPLE, así como la invalidación de los artículos que coartaban la libertad de expresión y derechos político-electorales para las y los candidatos independientes.

En este sentido, llama poderosamente la atención la retórica utilizada por el oficialismo para -deliberadamente- colocar fuera de la ley las expresiones propias de una contienda electoral -al más puro estilo goebbeliano contra Hellen Keller- con la intención de coartar lo que ellos llaman parte de un “descarado show mediático”, pero que en realidad es un intento de contravenir un derecho fundamental como la libertad para la expresión de las ideas.

Y claro: con una deuda tan terrible como la contraída con proveedores -cercana a los cuatro mil millones de pesos- cualquier manifestación “mediática” puede considerarse una violación al Código… por aquello de que lo que deben ellos, se los “pague” el contrincante.

Así, es comprensible que había que prever no arriesgarse. Pero les falló.

Afortunadamente y como usted ya debe saberlo, se echaron para abajo artículos como el 70, fracción V; 288, fracción IX; 315 fracción IV y 319, fracción XII, los cuales referían lagunas de interpretación en los criterios sobre lo que se considera ofensa, difamación, calumnia o posible denigración hacia otros candidatos, partidos políticos, personas, instituciones públicas o privadas, y los cuales habrá que replantear (ahora, con mecanismo de Alerta Temprana comprometida). ¿Seguirá llamándose “show mediático” para entonces?

Con todo y lo aanterior, hay que ser sinceros: pecaríamos de puristas si negáramos que a Veracruz le gusta la política. De hecho, todo lo relacionamos con ello, así que por ende: el show mediático está garantizado.

¿Y sabe qué? Está bien.


POST-IT: Si bien el gran defecto del mexicano promedio es su memoria política cortoplacista, algunos datitos que auguran ventaja para la alianza más “mediática”, la del PRD-PAN (con base en el último sexenio priista) son: grave desempleo, con 25 mil plazas perdidas en el último trimestre del año. Además, somos el peor recaudador fiscal: 637 pesos por persona; hay cuatro millones 634 mil personas en condición de pobreza, es decir: 60 por ciento de la población total. 15 periodistas muertos (somos la entidad con mayor incidencia de México); hay una deuda millonaria con empresas farmacéuticas para el abasto de medicamentos (70 por ciento del total adquirido) y, finalmente, nulidad en obra pública y utilización de fideicomisos destinados al rubro, para pagar deuda pública. Y lista sigue…



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martes, 3 de noviembre de 2015

A esa “Alerta Temprana” se le durmió el gallo

Miguel Ángel Gómez Polanco


La demagogia es fácil de identificar: su respuesta siempre es circunstancial (o coyuntural, según sea la apreciación) y aparece cuando la opinión pública ebulliciona, se altera y vamos: se informa.
Justo ahí radica la conexión con el panfleto de esta semana, en el que el vínculo entre información, ciudadanía y demagogia, actualmente juega un papel determinante para el país y, específicamente, para Veracruz.
De acuerdo con la “Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa” de Reporteros sin Fronteras; México es el país más peligroso, no solo de América Latina, sino de todo el continente para ejercer el periodismo. Hasta la última medición de este órgano (Febrero 2015), nuestro país ocupa el lugar 148 de 180 países.
De igual forma, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha reconocido que el 89 por ciento de agresiones contra periodistas siguen en completa impunidad.
¿Y Veracruz? Bueno, usted ya debe saberlo. En este estado, las cosas están delicadas y ello es corroborado por datos de otras instancias como Artículo 19, cuyo reporte (al 31 de julio de 2015) era no menos aterrador: 37 periodistas desplazados de Veracruz por amenazas que se atribuyen al crimen organizado, gobierno estatal y a hasta a los gobiernos municipales. De hecho, la CNDH cataloga al estado como el más peligroso para el periodismo, con una incidencia de agresiones de 14.9 por ciento.
Pero lo preocupante, quizás, no son las alarmantes cifras que continúan provocando temor del gremio y escozor de la sociedad, sino las medidas para erradicar este mal. Por ejemplo: su burocratización, con una suerte de finalidad para “institucionalizarlo” y atraer el oficialismo a la labor periodística, mediante la creación de una “Comisión” que hasta ahora, no ha dado el mínimo de resultados para reforzar la confianza entre quienes ejercen este humilde y loable oficio.
Y la tendencia sigue, esta vez, con la celebración de un “convenio” con el Mecanismo Federal de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y de Periodista de la Secretaría de Gobernación, el cual pretende renovar los protocolos de prevención y defensa de las y los comunicadores en general, en lo que pareciera un nuevo intento –y demagógico, desde luego- de alinear al periodismo con la pragmática informativa que distingue  los países autoritarios, totalitaristas.
Así pues, la dichosa signatura (que consta de 13 “acciones”, contenidas en un documento de 39 páginas y como parte del denominado “Diagnóstico sobre la situación de las y los periodistas en el estado de Veracruz. Alerta temprana y plan de Contingencia”) pretende, ante todo, “respetar la libertad de expresión y evitar la estigmatización mediante señalamientos incriminatorios”, así como activar protocolos que den seguridad, sea cual sea la tendencia de las publicaciones.
Cabe destacar que el diseño de este programa, data del 18 de septiembre de 2012, cuando la Comisión Especial para la Atención y Protección de los Periodistas de Veracruz, acordó con la Federación su creación.
Asimismo, desde su puesta en marcha, el Mecanismo ha dado protección a 183 periodistas, siendo Veracruz la segunda entidad –según el documento- con mayor número de protegidos (18.5 por ciento); solo por debajo del Distrito Federal (24.5 por ciento).
Sin embargo, en Veracruz simplemente no se da eso de proteger a los periodistas y la Federación por fin lo entendió, decidiendo tomar cartas en el asunto, aunque no quede claro con qué objetivo.
Y es que la lectura de este acontecimiento es, quizás, otra más sencilla pero bien disfrazada: cuando la autoridad pertinente se vuelve incompetente, debe entrar en acción (o ser rescatada por) la conducente.
Lo cierto es que, paradójicamente, de “temprana” esta alerta ya no tuvo nada después de 15 periodistas muertos y un proceso electoral en puerta; éste último, en el que se necesita la obvia y urgente “colaboración” de muchos –si no todos- de las y los dedicados a la labor informativa, que requieren al menos, sentirse protegidos.
¿Será suficiente?


SUI GENERIS

Uno de los nueve puntos incluidos en las 13 acciones del mecanismo para Veracruz, contempla la creación de un “Mapa de Riesgos” para detectar problemáticas de violencia contra el periodismo.
            En este contexto, vale la pena destacar que dicho modelo ha sido aplicado en Europa con buenos resultados en el rubro de la prevención de la violencia, mediante la plataforma Mapping Media Freedom; lanzada en 2014 por la organización sin fines de lucro Index on Censorship (creada, a su vez, en 1972 por Stephen Spender; poeta e hijo del periodista británico Harold Spencer).
            No obstante, la desconfianza y preocupación del gremio en México y específicamente en Veracruz, es que esta iniciativa surge por parte de las autoridades que han sido señaladas, precisamente por varias ONG y los mismos comunicadores, como las responsables de los ataques.
            Aunado a lo anterior, se sabe que en el caso de Index on Censorship, uno de los principios fundamentales para generar certidumbre en la protección es trabajar paralelamente con la autoridad, pero conservando la autonomía como agrupación para reducir el margen de censura que pueda derivar ante el manejo “no conveniente” a los intereses del gobierno.
            Por lo anterior, la pregunta queda en el aire: si en México –y ni qué decir Veracruz- las pocas organizaciones defensoras de los derechos de los periodistas han sido aisladas en “rediles” separados, entonces ¿es esta alterativa de mecanismo la buena o simplemente la mencionada burocratización del periodismo escaló al ámbito federal?
           

POST-IT: Según un estudio de la encuestadora Parametría, 52 por ciento de los mexicanos asegura que es “nada probable que un político en México tuviera que renunciar a su puesto para enfrentar acusaciones por prácticas corruptas”, mientras que el 27 lo consideró poco probable.

De ese tamaño es la “confianza” en las instituciones en México, en el rubro de la impartición de justicia y combate a la corrupción… por más que se firmen “convenios” impregnados, sí: de demagogia.



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martes, 27 de octubre de 2015

¡“Avionazo” a la deuda!

Miguel Ángel Gómez Polanco

Las viejas prácticas electoreras están de regreso, es un hecho. La distracción, el desenfreno mediático y la angustia, acaparan la voluntad del oficialismo en Veracruz.

Apenas hace poco más de una semana, el gobernador del estado anunciaba una “reestructuración” de la deuda que se tiene contraída en su administración. “Heredada” dicen ellos, “empeorada” dicen otros, mientras las dudas sociales son la misma: ¿y por qué todo a la mera hora? ¿De qué me quieren convencer?

Poco después, la guerra electorera comienza, digamos, de lleno. “¡Hay que acusar a los aviadores, claro! ¡Que vean que atacamos a la corrupción imperante!”, aseguran en Enríquez, frente la Plaza “Regina”. Pero la movida no sale bien. Lo que en la era pre tecnologías de la información habría sido un sospechosismo mediático, hoy se ha convertido en una sociedad más despierta que no se cree las cosas a la primera.

Así pues, después de más de 44 mil millones de pesos de deuda –reconocida-, uso de fideicomisos no permitidos para subsanar deudas estatales, aumentos a impuestos estatales contraproducentes para el empleo de Veracruz, 14 créditos adquiridos en 11 años, uno de ellos bursatilizado y 21 mil 700 millones de pesos que no alcanzan para pagar la endrogada que traemos; ahora el tema son unos tristes dos mil 173 “aviadores” de la SEV, de los cuales, 120 salieron peor embarrados por haber ingresado a las filas del “chingonerismo sin trabajar” en la época de Miguel Ángel Yunes Linares en la Secretaría de Gobierno.

¿Qué sucedió con estos 120? Los ventanearon. Fueron exhibidos, con nombre y apellido, como carne de cañón electorera, ¿por quién? Pues ahora, dicen, “ya no se sabe”.

Pero veámoslo así: olvidemos por un momento que una noche antes de filtrarse la lista del “Escuadrón 120” de aviadores, el flamante nuevo líder priista, Alberto Silva Ramos, “prometió” decir quiénes y desde cuándo se dedicaban a esta cómoda profesión de cobrar sin trabajar. Enfoquémonos al tema de la protección de datos personales, en las que los 120 mencionados han sido, en apariencia, perjudicados gravemente.

Ahí le va: el artículo 6 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares vigente, establece que se debe privilegiar el principio de licitud y lealtad para el tratamiento de datos. Por tanto, lo que se ha hecho hasta ahora es completamente opuesto a la Ley, tratando los datos personales de 120 personas para ¿atacar?

Ahora bien, el artículo 8 manifiesta que "se entenderá́ que el titular consiente tácitamente el tratamiento de sus datos, cuando habiéndose puesto a su disposición el aviso de privacidad, no manifieste su oposición", por lo que la misma manera con que se trataron los datos "filtrados", es la que “debiera” (en el último de los casos) aplicarse para el resto (más de dos mil).

Pero hay más: el artículo 19 del mismo documento, refiere que todo dato recabado deberá ser tratado con confidencialidad y asegurando el bienestar del titular de los datos, siendo el responsable de recabar los datos quien también provea de las medidas necesarias para no exponer la integridad de los titulares. Es decir: al publicar los datos, se está infringiendo la Ley, así de fácil.

Por último, los artículos 67 y 68 dicen claramente que se impondrán sanciones (desde tres meses y hasta cinco años de prisión) a quienes vulneren con ánimos de lucro o perjuicio personal a los titulares de los datos. O sea: publicarlas de la manera en que lo hicieron, también violenta la Ley en la materia, pues además pretende denostar a terceros con ellos.

Y para acabarla de amolar, el Oficial Mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz, Vicente Benítez, reconoce que en efecto: la lista se "filtró". Es decir, la SEV, como responsable para el uso de los datos personales de los supuestos "aviadores", incumplió con las medidas de seguridad para éstos y, por ende, violentó la Ley en la materia y permitió que se vulneraran sus derechos de confidencialidad.

¿Denunciarán los 120 agraviados o los “aguantarán” para seguir distrayendo el tema de la deuda estatal?


SUI GENERIS

¡Sí, aún está “aquello” de la deuda! ¿Ya se le estaba olvidado? No se preocupe; es comprensible. Lo de los “aviadores”, más o menos fue pensado para ello, creo.

Pero la deuda estatal continúa y no solo los tres fideicomisos previstos en la reestructuración de ésta –dos federales y uno estatal- están en la mira pública, desde luego, con nula transparencia.

En este sentido, vale la pena analizar brevemente otro de éstos que no ha sido mencionado: el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA); también perteneciente al Ramo 033, igual el FAIS y el FAFEF (utilizados para la famosa reestructuración).

El FASSA tiene el objetivo de (acorde con la estrategia programática de la Federación), “disminuir las diferencias que existen en los servicios de salud que se prestan a la población abierta, mayormente con aquella que no se encuentra incorporada en ningún régimen de seguridad social en el país”.

Además, el FASSA contempla la implementación de mecanismos que apoyen las actividades de protección contra riesgos sanitarios, promoción de la salud y prevención de enfermedades y la mejora en la calidad de la atención y la seguridad en salud, pero sobre todo, el abasto y entrega oportunos y adecuados del medicamento.

En este contexto, el monto del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud asignado a Veracruz dentro del Presupuesto de Egresos para este año, 2015, es de cuatro mil 937 millones 126 mil 309 pesos. Además, se suman los recursos del Sistema de Protección Social en Salud (Seguro Popular), en el orden de los cuatro mil 340 millones 901 mil 600 pesos.

Entonces ¿por qué siguen vigentes pasivos tan graves, por ejemplo, como el de Sesver (organismo descentralizado al cual le corresponderían recursos como el del FASSA) y del Seguro Popular, con montos de cinco mil 156 millones de pesos y mil 763 millones de pesos, respectivamente? 

Rubros de vital importancia para la ciudadanía como la prestación de Servicios de Salud a la Persona, Generación de Recursos para la Salud y la Protección Social ¿con qué se van a pagar o a dónde fue a parar el dinero que se tenía destinado para ello?

Para acabar pronto: el Anexo VI de la Clasificación Programática del Gasto, en el rubro del Desarrollo Social (donde interviene el sector salud) 55 mil 275 millones 231 mil 502 pesos están destinados a la promoción del bienestar social y sustento de la salud en Veracruz ¿ontá esa lana?

Y peor aún: ¿qué pasa con ese rezago del 70 por ciento en deudas de pago del Gobierno estatal, denunciado en días recientes por Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam)? ¿No se supone que la partida federal del FASSA es para eso?

Y si a lo anterior agregamos que para el año entrante, la Federación ha previsto un recorte de cinco mil millones de pesos en el Presupuesto de Egresos de la Federación ¿qué pasara con ese dinero etiquetado para este año, con el que se debía pagado este remanente?

A labor de un reportero –como el que suscribe autor de este panfleto- es informar. Sin embargo, como usted puede apreciar, esta ocasión son más dudas que aclaraciones las que aquí se presentan. La razón: el temor a ser criminalizado como toda aquella persona que pone en tela de juicio el accionar de la presente a administración estatal.

Lo que sí es muy evidente y seguramente usted también notó, es lo innegable: Veracruz huele, apesta ¡hiede a elecciones! Y por ende, a todo aquello que se relacione con obtener recursos para financiar campañas.



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lunes, 19 de octubre de 2015

¡Que sirva de algo la pobreza en 2016!

Miguel Ángel Gómez Polanco

¡Vaya panorama se sigue avizorando en Veracruz! ¿Será que tanta razón tenía el escritor e historiador inglés, Thomas Fuller, cuando dijo: “la desesperación infunde valor al cobarde”?
Y es que luego del envío que –falsamente- llaman “exilio” de Fidel Herrera a Barcelona, para hacerse cargo del Consulado en aquel rincón de la Madre Patria; el escenario electoral en la entidad ha tomado la forma explícita de una guerra por el poder, ejercida primordialmente por el mandamás priista, Manlio Fabio Beltrones, quien mueve piezas a diestra u siniestra para asegurar regresar el estatus de activo político a Veracruz.

Y para pruebas, la más reciente: el “Cisne” se va a intentar hacer contención contra los Yunes (de todos los colores) y –por ahí- a promover su imagen. El insufrible “amuleto” duartista, se cotiza como guarro de la Prosperidad, con tal de asegurar el rescate de la pésima administración estatal de los últimos cinco años.

Los cambios no eran para menos: Alfredo Ferrari a la Sedesol y “Tonicho” nuevamente a la congeladora. Pero la dimensión del nombramiento del ya exdirigente estatal tricolor ¿qué matices tiene? Ahí le va:

Deja fuera de la jugada al otrora operador político-populista de Veracruz, Ranulfo Márquez Hernández, luego de que éste se “jubiló” del mapacheo fallido en 2012, para la campaña presidencial de Peña Nieto, ocasionando, incluso, su remoción de la delegación de la Sedesol misma y enviado al limbo político durante casi dos años, donde ahora regresa.

Fiel en serio (sí: de esa fidelidad que conocemos), la decisión de mandar lejos a “Cabeza de lata” es, por mucho, una de las determinaciones más aventadas de Javier Duarte, rumbo al 2016, aunque la manipulación de la necesidad, sigue siendo para fines electorales.

Y es que las cifras ¡las cifras, estimada y estimado lector!: De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), seis de cada diez personas en Veracruz, están en pobreza; cifra que muestra un retroceso de 5.4 por ciento respecto a la medición anterior, en 2012.

Es decir: a Ranulfo le tocó ser parte activa de un subejercicio presupuestal para el combate a la pobreza, en el orden de los 13.5 mil millones de pesos, los cuales no fueron liberados por el Gobierno de Veracruz y sí retenidos en Sefiplan. ¿En qué se tradujo? Pues que, según Coneval, para 2015 –tres años después de la última medición- hay 722 mil 78 nuevos pobres en Veracruz; esos que pretende retomar el aparato verde, blanco y rojo para hacerse de la jugada en los próximos comicios.

Y lo más cañón: jubilan a Ranulfo, digamos, con el “trabajo hecho” y ponen en su lugar a un estratega y conocedor de la geografía veracruzana; operador político de probada capacidad negociadora y diplomacia intramuscular, para mover los dineros de la Secretaría que por tradición, es la verdadera caja chica del Gobierno estatal, sobre todo en época electoral; el boqueño, Alfredo Ferrari.

¿Es tanto el desconocimiento de esta lección no aprendida y repetida para el priismo, que se han atrevido a intentar endurecer nuevamente el voto que durante 86 años le ha mantenido en el poder a base de las mismas técnicas; hoy ablandado por una entrega de resultados de histórica deficiencia para Veracruz?

Acertó usted: hay una tremenda desesperación, no solo por “ganar”, sino por salvaguardarse del vendaval que se vendrá, incluso, por parte de los primos incómodos del PRI, si esa elección se pierde, y de la oposición, ni se diga: con una alianza cada vez más clara y a la cual se habrá de dar absoluta prioridad, en pocos días, tanto por sus protagonistas, como por el electorado.

SUI GENERIS
La batalla rumbo al 2016 ya es un asunto personal de posiciones, por un lado, y de “sálvese quien pueda” por el otro, así que el espectáculo, está prácticamente garantizado. Aquí el verdadero tema es: ¿está Veracruz dispuesto a ser una vez más el público cautivo que se eche el deprimente show de la blasfemia y la prebenda o por fin decidirán ser parte definitoria con su decisión?

Por lo mientras, el PRI blinda toda posibilidad de confrontación a través del propio gabinete de gobierno, del ya corruptísimo OPLE y, tal vez pronto, del Tribunal Estatal Electoral de Veracruz, imponiendo a conocida amiga íntima del propio Fidel Herrera y cacique electoral durante años en el IEV: Carolina Viveros García, quien junto con otros dos del mismo perfil (incluidos dos actuales Magistrados que podrían repetir), serían los encargados de las impugnaciones posteriores al proceso, aun cuando las pruebas para presentarlas sean contundentes, como se cree que serán si así sucediera.

Resta saber qué piensan hacer en ese último rubro los tres “Y”, pues recordemos que de acuerdo con la más reciente Reforma Político-Electoral, es la Cámara Alta la instancia que decidirá quiénes ocupan los cargos de Magistrados Electorales en los Tribunales estatales y el cabildeo de los tres senadores veracruzanos para ello será fundamental, con la finalidad de frenar el control absoluto que pretende establecer el actual grupo que gobierna en la entidad.


POST-IT: Tres mil 500 millones de pesos para mejorar infraestructura escolar. ¡Muy bien! Lo que a mí me preocupa es que se "anuncie" el despido de más de dos mil "aviadores", pues es una manera de aceptar su existencia públicamente y, por ende, reconocer que el gasto corriente del que tanto padece el Gobierno de Veracruz -arriba de los 57 mil millones de pesos para este año- en efecto, está exponencialmente mal usado. Abrón.




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lunes, 12 de octubre de 2015

El incongruente estado de Veracruz

Miguel Ángel Gómez Polanco

“Todo el peso de la ley a quien lastime la confianza de los veracruzanos”, aseguró este lunes el gobernador Javier Duarte de Ochoa, en su tempranera conferencia de prensa, en el marco del Día de la Raza.

Antes, hace unos días, la frase célebre del ahora distinguido pensador veracruzano, fue que “hay que pensar bien antes de escupir para arriba”. Se lo dijo a periodistas que les “encanta” –de acuerdo con la percepción del mandatario- hablar de la inseguridad que impera en la entidad. Quién sabe qué estaría insinuando.

Curiosamente, horas después de lanzar esta nueva –y elocuente- expresión, el periodista crítico Aurelio Contreras Moreno, denuncia en redes sociales un robo en su casa. Le quitaron su equipo de trabajo.

¿Dónde quedó la congruencia? Es la gran pregunta que distingue la actualidad veracruzana, si por un lado se promete “castigar” a quienes “lastimen” la confianza de las y los veracruzanos y, por otro lado, el titular del Ejecutivo estatal anuncia que 739 servidores públicos son investigados, de los cuales 306 continúan en proceso y 23 ya fueron sentenciados.

Además, la PGR revela que Veracruz sobresale en presunción de delitos electorales con 21 de los 67 que consignó la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade); cifras que se suman al sinuoso (opaco o discrecional, como usted lo quiera llamar) actuar del OPLE en la entidad, desde su reciente sucesión, con 64 empleados corridos sin liquidación, imposición de Consejeros sin experiencia en la materia, solicitudes de extensión presupuestal infames (por encima de los 40 millones de pesos, sumados a los 340.5 ejercidos en 2015; año no electoral) y un sinfín de irregularidades.

Por piedad, que alguien me diga ¿dónde quedó la congruencia? Porque la lista continúa.

Por ejemplo, el recientemente aprobado aumento del 50 por ciento al impuesto a la nómina, con el cual, según el aparato gubernamental, “aumentarán los ingresos del estado”.

Y es que, aunque ciertamente no mienten con esta afirmación, primero quisiéramos saber dónde quedaron los últimos nueve mil millones que se habían recaudado con el dos por ciento. De igual forma ¿se pensó en el desempleo que se generará con este aumento al gravamen, derivado de la tensión empresarial para la contratación?

¡Pero cómo! Si como dicen por ahí, “sabe Dios” que este último sector, el empresarial, está totalmente “agachado” ante la deuda de mil 500 millones de pesos, “no sea que no les vayan a pagar si se revelan”; ya mejor ni preguntar por los 41 mil millones que se recaudaron desde 2011; año de la creación del fideicomiso.

Imagínese: de ese tamaño es la “confianza” que, en teoría, pretende fortalecer el Gobierno de Veracruz. Total, el impuesto citado, “vale menos que una caja de chicles”, dice Duarte de Ochoa, e interponer recursos de inconstitucionalidad no procederá, por más que le hagan a la lucha los partidos de oposición, agregó.

Y ya del pasivo general de 42 millones de pesos hasta el segundo trimestre de 2015 –según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público- ya ni hablamos.

Y por si fuera poco lo anterior, tenemos el caso de la reforma a la Ley 287, del Instituto de Pensiones del Estado: declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en cuatro artículos, promoviendo los argumentos de una reforma integral y no parcial, como los mismos Ministros aseguraron que se debía hacer.

Pero la revisión de ello, en el Congreso local, es secundaria si consideramos la parte de los dineros que han dejado en crisis de liquidez a este órgano creado en el sexenio de Miguel Alemán, en 2011; imposibilitado para cumplir con la Ley número 20 del propio IPE, en materia de Jubilación, Seguro de la Vejez, de incapacidad, invalidez, muerte, gastos funerales, indemnización, préstamos a corto y mediano plazo y promoción de créditos para la adquisición de viviendas.

Pero ¿cómo? Si ni siquiera se sabe dónde están los cinco mil millones de pesos por concepto de cuotas ni el destino de los terrenos adquiridos durante la brillante gestión del extinto José Luis Lobato Campos al frente del Instituto (por mencionar un poco de lo destacable, claro).

¡Dónde quedó la congruencia! ¿O será que alguien más fue el que “escupió para arriba” al hablar de los castigos a quien lastime la confianza de los veracruzanos?


SUI GENERIS

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revisó a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto nacional para 2016 a 2.5 por ciento. Mismo caso es la apreciación del Fondo Monetario Internacional, que lo hizo al 2.8 por ciento; ambos, lejanos al 3.6 que estimó el titular de la SHCP, Luis Videgaray.

En este escenario y si consideramos que Veracruz aporta el 5.6 por ciento al PIB del país –siendo uno de los que más lo hacen-, el objetivo de la contratación de deuda mediante medidas recaudatorias emergentes como el aumento al impuesto a la nómina, y por ahí, el propio Reglamento de Tránsito del Estado ¿en qué panorama de aportación deja a Veracruz, para la economía nacional? Yo diría que, si no nula, muy deficiente.

¿Ahora se entiende por qué digo que Veracruz está en problemas y la congruencia, más?


POST IT: Este 17 de octubre se cumple un año de la trágica muerte de         José Luis Lobato Campos. Si quiera por respeto a su memoria, se debería rendir homenaje al también exsenador, rescatando lo mejor de su labor en el IPE… repitiéndola, en lugar de seguir viendo al Instituto como la “caja chica” del Gobierno.




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lunes, 5 de octubre de 2015

PRD y PAN, a lo “Benedetti”

Miguel Ángel Gómez Polanco

Mi estrategia es, en cambio
más profunda y más simple

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites

-Mario Benedetti


Desde 1989, para ser precisos; la caída del Muro de Berlín, el parcial final de la Guerra Fría y el establecimiento “oficial” de la globalización como estado progresivo de la evolución humana, ya podíamos ver que las ideologías estaban comenzando a ver su final como modelos de aplicación políticos.

Incluso, para Francis Fukuyama, al igual que lo fue en 1806, después de la Batalla de Jena para Friedrich Hegel (en la época de las Guerras Napoleónicas), el fin de la historia era inminente: los regímenes políticos ya tenían los días contados.

Dicho de otro modo: según los autores, la historia "acaba" varias veces, mientras las y los ideólogos resucitan cada vez más debilitados.

Y es que las ideologías en el Siglo XXI, no son más que la nostalgia de un mundo matizado por la originalidad de sus pensamientos, ante un modelo de crecimiento que actualmente debe ser abordado con mayor frialdad y conveniencia democrática.

En su libro El fin de la historia y el último hombre, Fukuyama manifiesta: “en el fin de la historia, no es necesario que todas las sociedades se conviertan en exitosas sociedades liberales, sino que terminen sus pretensiones ideológicas de representar diferentes y más altas formas de la sociedad humana"… ¡pero qué difícil es siquiera intentarlo en democracias tan empequeñecidas por los tercos regímenes!

Ejemplo de lo anterior, sí, adivinó usted, es México: más de setenta años gobernados por un ocurrente Partido que decidió aglutinar expresiones revolucionarias y contener las insurgentes, convirtiéndose en la hegemonía cultural más deprimente de un país que lo tiene todo.

Pero aterricemos en Veracruz; el politizado estado que después de 85 años gobernado por los mismos, empieza a comprender el fin de las ideologías, aunque haya todavía esbirros de personalidades que se ofendan por entender esta conclusión e insistan en transmitir su angustia a una sociedad cada vez más harta de lo mismo.

Pero ¡oh sorpresa! En Veracruz -a pesar de los berrinches- estamos ante una inminente alternancia de gobierno. Uno basado en la pluralidad, no en lo ideológico. Conveniente, sí, pero más táctico, estratégico. Por eso es que es palpable ya, la desesperación de un régimen que está en el ocaso y que eligió al peor representante para decir adiós, envuelto en una crisis histórica de malos manejos, desconfianza y ruptura generalizada.

¿Cuál es la opción? Quizás usted ya la sabe. La que recibe los ataques más severos. La que decidida a nivel nacional, es refutada en lo local como algo "indebido". Calificada en años anteriores como “impúdica”; quesque porque “el agua no se junta con el aceite”. La desesperación es tremenda. El golpeteo, peor. El sistema actual no concibe que esté llegando a su fin la cadena de improperios que, pensaron, nunca captaría a población de una entidad mantenida en el rezago, para evitar que agarrara la onda y lo reflejara en las urnas.

Ahora la pregunta es ¿cómo le harán el PRD y el PAN? Y la respuesta, pudiera ser sencilla: dice Sun Tzu que “el que es experto en la guerra, atrae al enemigo al campo de batalla y no se deja llevar allí por el enemigo”. Y en este caso, el “enemigo” ya se ve cansado de no hallarle por dónde. Se adelanta y recurre a lo conocido, lo “normal” en ellos: la intromisión comprada (léase Moreno Brizuela y Romero Aquino; compañeros del mismo dolor y necesidad), el ataque mediático (denuncias por enriquecimientos ilícitos), falseo de declaraciones (nadie “invitó” a Héctor Yunes a ser el candidato del PRD) y ahora, por si fuera poco lo anterior: hasta se pelean en público para “desmarcarse” y no perder el único caudillo que pueda salvarles la elección (nomás acuérdese de aquel teatro de la “caña”).


SUI GENERIS

El fin de las ideologías es sinónimo del fin de los regímenes. Quizás de ahí el miedo priísta. Por eso es que la táctica y la estrategia, quizás romántica y por una necesidad de rescate, es lo que permea el entorno electoral en nuestros días, para Veracruz, de parte del PRD y el PAN. Sin neoliberalismo ni muerte del neoconservadurismo. Únicamente se trata de apostar por la practicidad política.

Una alianza a lo Benedetti, pues: más profunda y más simple; que un programa compartido de gobierno, por fin haga que se necesiten -el PRD y el PAN-, Pero por el bien de las y los veracruzanos. Y siendo así, será viable.


POST-IT: Aumentar del dos al tres por ciento el impuesto a la nómina, significa que el desempleo está a tal grado en Veracruz, que ya no alcanza para recaudar con el porcentaje que se pretende aumentar. No hay trabajo, pues. Es decir: los que no tienen trabajo, seguirán así y, por si fuera poco, los que sí tienen quizás resulten corridos, pues para los empresarios será más fácil tener siete empleados al tres por ciento, que diez al dos. ¿Y todavía se dice que esta reforma “no afecta a los que menos tienen"? Abrón.




Twitter: @magomezpolanco


lunes, 28 de septiembre de 2015

En la tierra de Javier “el Erico XIV” Duarte

Miguel Ángel Gómez Polanco

Corría el Siglo XVI, la década de los años 60. La conquista de Estonia era la meta y dos reyes se peleaban la expansión de sus territorios: Erico en Suecia, Juan en Finlandia. Eran hermanos. El primero, destrozó las tropas del segundo; peor que Caín lo hiciera con Abel. Lo acusó de “alta traición” y fue juzgado, condenado a pena de muerte.
            El triunfo marcó una nueva época en Suecia, con un joven rey que apenas iniciaba su monarquía y ya tenía uno de los logros más significativos de la época, desatando la legendaria “Guerra de las tres coronas” que enfrentó al país gobernado por Erico, contra Dinamarca y Noruega, y que a pesar de las numerosas muertes que provocó, no sirvió de nada. Nadie ganó y los territorios quedaron iguales, mediante la firma del Tratado de Stettin.
            Pero este conflicto desató a una de las personalidades más recordadas de la historia, por la “locura” que le imprimió a sus acciones.
            Erico XIV, rey de Suecia, ante las pérdidas generadas tras una guerra sin vencedor, fue objeto de críticas, burlas, desprecio y sometido al escarnio público, que derivaron en la alteración de su comportamiento, por no aguantar la presión que involucraba ser una figura pública.
Erico se volvió un paranoico; temía que lo envenenaran y se rodeó de gente servil, sin vocación política, pero ideal para “resguardar” la integridad de su rey: mercenarios que actuaban por dinero, a las órdenes del mejor postor.
Entonces, Erico evidenció su naturaleza intolerante. No soportaba que se burlaran de él y a quien lo hiciera, lo mandaba a matar. Mismo destino tenía quien estuviera en desacuerdo con sus decisiones de gobierno.
Se convirtió en un ser totalitario y temeroso. Decía que cualquier opinión ajena a la suya, representaba una potencial intención de derrocarlo. Curiosamente, después de una serie de altercados con sus propios gobernados, ocho años duró su régimen hasta morir… envenenado.
¿Le suena la historia? Quizás sí. Estoy casi seguro.
            Veracruz, mi querido Veracruz; conocido mundialmente como Criminalandia (pero no por las cifras que usted conoce y que me abstendré de volver a citar); donde no hay mejor rigor que el oficial y quien esté en desacuerdo, seguramente es porque pertenece a aquella “oscuridad” que pretende desestabilizar el estado, no a la de informar.
            Veracruz, entidad en la que la mejor manera de educar, es reprimiendo la vialidad, la libertad de expresión. Lugar de vanguardia médico-psiquiátrica, donde se inventó el complejo del “Perro Chihuahueño” y la metáfora adquiere un sentido “chistocrático” a partir de parábolas sobre cañas y peces gordos.
            Mi Veracruz, la tierra prometida de Juvenal; la del “pan y el circo”, la “política de kínder” y un gobernante al que le gusta tener al enemigo en casa: mercenarios que lo “asesoran” dejándolo ventilar su preocupante personalidad desesperada.
            Y es que en Criminalandia, perdón, Veracruz; nadie quiere “envenenar” al “Erico XVI” Duarte, como pareciera que él piensa.
Veracruz lo que quiere es ver por lo menos un resquicio de la honorabilidad que le mandató el pueblo. Un poco de decencia para declarar, contestar, decir, hacer desde donde ostenta, como le corresponde. Hablar con el perfil de un gobernador elegido –se supone- democráticamente… y no recurrir al espectáculo para levantar el polvo a su “hermano” vencido por sí mismo; enajenado con sucederlo en el “trono”.
Veracruz ríe. Veracruz llora. Veracruz es reflejo de la actualidad de su gobierno: comenta su locura y la comparte, como buenos súbditos del “Erico” veracruzano.
La pregunta será: ¿está dispuesto Veracruz a heredar la corona a su “hermano” tricolor?
           

SUI GENERIS

Con respecto al ahora denominado Cañagate, comparto con usted algunos tips que le pueden ser de utilidad:

1. Recuerde aquella imagen: Javier Duarte, Héctor Yunes y Manlio Fabio Beltrones juntos.
2. Lea las “respuestas” de Yunes Landa al gobernador de Veracruz, luego de devolverle su caña para pescar.
3. Reflexione lo siguiente: ¿qué tan abajo se vino la imagen del "caudillo" de Soledad de Doblado, tras empezar a "juntarse" con el gobernador?
4. Ahora compréndalo así: al PRI le hacía falta (le urgía) hacer ruido... incluso a través de escándalos chistocráticos como el de este fin de semana, que devolvieran un poco el perfil "insurgente" y mediático que tanto le ha servido a Yunes Landa, y no el de entregado y obsesionado con la gubernatura, capaz de hacer lo que sea por alcanzarla.


Menos ruido, más seso, pueblo.