miércoles, 9 de abril de 2014

Censurando ¿ando?

Miguel Ángel Gómez Polanco

Vaya lío en el que se encuentra sumergida la nación. Así de complejo y nada práctico se define el “problemón” en el que podrían verse inmersos los intereses de todos y cada uno de los relacionados con el tema de las telecomunicaciones en México y, desde luego, de la sociedad que avanza a pasos agigantados para ascender, de una vez por todas, a una escala 2.0 o digital mediante las tecnologías de la información disponibles.

            Y es justo ahí donde converge el conflicto. Por un lado, el descontrol que representa la denominada “súper carretera de la información” en la praxis tan diversa que otorga la “facilidad” para convertirse en una herramienta de incalculable poder masivo y, por otro lado, la dificultad para evitar que esta cualidad se convierta en un arma con los mismos alcances.

            En este tenor, la comunidad mundial ha entendido que la segunda opción es más probable, incluso como producto de la inherente confusión que puede significar lo primero. Es por ello que nacen iniciativas que intentan buscar la colaboración internacional para identificar características potencialmente replicables respecto a lo que se denomina ciberdelincuencia.

            Una de ellas es el conocido como Convenio de Budapest: trato impulsado por el Consejo de Europa que, entre sus objetivos más claros, se encuentra el combate de la delincuencia cibernética a través de un marco jurídico global y definido, producto de las circunstancias que presenta cada país del mundo en el tema y a manera de enriquecimiento jurisprudencial.

            Recientemente, México ha firmado su inclusión en este convenio y, al respecto, es ineludible que se generen dudas sobre el propósito que lo originó.

            En plena discusión y recta final sobre la legislación secundaria de la Ley de Telecomunicaciones, han surgido voces que argumentan una presunta anticonstitucionalidad en varios de los puntos que involucra esta reforma.

            Para mayor claridad, dejemos a un lado conceptos como “preponderancia” o “simetrías tarifarias” y vayamos al punto que da sentido a este panfleto: la censura y su porqué.

           El artículo Sexto de la Constitución Mexicana es tajante:  

“La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público y (…) Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión”.

            Asimismo, el artículo Séptimo indica:

 “Es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio. No se puede restringir este derecho por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares, de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios y tecnologías de la información y comunicación encaminados a impedir la transmisión y circulación de ideas y opiniones y (…) Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni coartar la libertad de difusión, que no tiene más límites que los previstos en el primer párrafo del artículo 6o. de esta Constitución”.

Partamos de lo anterior para cotejar los argumentos que, muy al estilo magisterial-cntista ya se cuelan como “arma” controversial en pos de la descalificación… aunque –hay que decirlo- quizás haya algo de cierto en ello.

Agustín Ramírez, presidente de la Asociación Mexicana para el Derecho a la Información (Amedi) asegura que en el artículo 145 de la Iniciativa de legislación secundaria (referente a los concesionarios) violenta los artículos Sexto y Séptimo de la Constitución, pues estipula que “(los concesionarios) podrán bloquear el acceso a determinados contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medie orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad". La pregunta es ¿a qué “autoridad” se refiere el texto y quiénes califican como usuarios? He ahí la primera confusión (cabe destacar, compartida por la senadora perredista Dolores Padierna).

Algo similar contiene el artículo 197, inciso III, pues afirmaría que el concesionario podrá “bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes”, sólo que aquí, en estricta coherencia constitucional, se aborda el tema acorde con el artículo Sexto de nuestra Carta Magna, en alusión a la alteración del orden público (en el supuesto de que esté claro lo que esto significa).

El caso es que, igual que como sucedió en su momento con las leyes secundarias de la reforma educativa, el enfoque técnico-jurídico del lenguaje utilizado en los documentos, dista de aclarar el sentido con el cual deben ser interpretados, por lo menos hasta ahora, que no han sido aprobadas las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones.

En este sentido y tratándose de un tópico de orden global como la Internet, valdría la pena cuestionarse si es precisamente la adhesión de México en el Convenio de Budapest el resultado de esta ambigüedad de términos jurídicos que, al parecer, ni el propio Poder Legislativo entiende o quiere dar a entender, pues contando con un marco jurídico estandarizado –y también global- que abarque la cibercriminalidad junto con términos constitucionales-mexicanos relacionados con el tema, podría fortalecerse el trabajo del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para sancionar las faltas que de la Ley Telecom deriven ¿o no?

Pero por lo visto, el “chiste” es confundir (¿o confundirnos?) entre “la gimnasia y la magnesia”, sin que exista todavía una conclusión legal en este respecto.

SUI GENERIS

Si bien es cierto que existen puntos de la reforma telecom que causan escozor en la sociedad y, sobre todo, en la libertad publicitaria a la que tendrán acceso los medios que no se consideren preponderantes; hay un tema que resulta todavía más delicado y muy aventurado, tomando en cuenta que una nación de primer mundo como Estados Unidos acaba de pasar –o sigue pasando- por otro “problemón” parecido: la privacidad y su control.

            Y es que los artículos 190, 192 y 194 del documento, incluyen enunciados como “las autoridades facultadas, por la ley ejerzan el control y ejecución de la intervención de las comunicaciones privadas”, o bien, “los concesionarios de telecomunicaciones, y en su caso, los autorizados, están obligados a conservar un registro y control de comunicaciones”, los cuales estarían dando forma a una invasión a la privacidad poco convencional y alejada a la que las autoridades, por razones de seguridad nacional, pueden ejercer. Es decir: se le estaría dando a este tipo de “invasión” a la privacidad un enfoque constitucional para justificarla.

            No obstante, la conclusión es la misma: quedan pocos días parta que esta reforma –que muy probablemente pasaría fast track, a pesar del rechazo de la bancada perredista- sea aprobada y, entonces sí, veríamos si el Convenio de Budapest, las restricciones y la mermada autonomía del IFT, podrán hacer valer este marco jurídico actual, que se ve confuso por donde quiera.

            Mientras ¿qué nos toca a las y los mexicanos? ¿censurar contenidos de la reforma que no han sido completamente aterrizados o prepararse para una posible revolución “censuradora” mediante una herramienta en constante crecimiento en nuestro país, como la Internet?


            Seguramente adivinó: usted tiene la última palabra.



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jueves, 3 de abril de 2014

Ser o no ser un criminal… ¿esa es la cuestión?

Miguel Ángel Gómez Polanco

El problema, como siempre, es de interpretación. Así se maneja la retórica política en México -principalmente-, pero a la sociedad nos encanta ver moros con tranchete y esconder algunas de nuestras banales frustraciones, haciéndonos los ofendidos.
Otro problema, también, son los intereses electorales de las fuerzas políticas, elemento donde radica el lenguaje que utilizan y cómo lo capta la gente. Ahora dicen, por ejemplo, que la nueva Ley del Deporte (antiviolencia en estadios) "no criminaliza al aficionado", esto, con tal de no ser víctimas de la opinión pública al sentirse "agredida" con algún adjetivo mal utilizado.
Pero, estimada y estimado lector, entonces ¿de qué otra manera se les puede llamar a esos seudo aficionados que provocan y ejercen la violencia en los estadios? ¿No son unos criminales?
Y es que, como dice Felipe Guerra: “En segundos, el aficionado, deformado en fanático, cambia drásticamente su estado de ánimo y su carácter: alegría, tristeza, impotencia, frustración, coraje; se va tornando agresivo y el cúmulo de reacciones adversas, e inclusive positivas, provocan la histeria estallando la violencia”, y eso no es producto precisamente de la intensidad con la que se vive un encuentro futbolero.
O sea, ¿todo es interés?, ¿de triunfar, de burlarse; adquirir un falso poder que neutraliza el sentir humano y muta para convertirse en una conducta instintiva? Porque de ser así, entonces el futbol y el deporte, en general, no son más que factores contextuales.
Vamos, en todas partes lo vivimos. ¿O qué, ya no se acuerdan nuestros legisladores de las grescas que protagonizan en recintos oficiales? No nos vamos lejos, por ejemplo: aquella del 18 de marzo pasado, cuando se aprobó la Ley de Pensiones, donde se dio luz verde al Seguro de Desempleo y la Pensión Universal (ambos, garantizados con remanentes de otras instancias, como el Fondo de Vivienda para los Trabajadores). Buenos guamazos los que se dieron ahí, sin balones, pero sí con las playeras de sus “equipos” más que puestas y muy pocas coincidencias.
Pero la violencia no es únicamente de trancazos, señoras y señores diputados, algo que seguramente desconoce su compañero y “digno” representante popular, Antonio García Cornejo, sí, aquel que se desprendió de su ropa en diciembre de 2013 para reclamar por la reforma energética, haciendo (según él) una alegoría de “cómo despojaría dicha modificación constitucional a los mexicanos”, respecto al petróleo.
¿No les digo? El problema es retórico.
El crimen y la violencia han adquirido un nuevo perfil en nuestro país: no es sólo la violencia lo que justifica al criminal, también lo es la actitud con la que se asumen las cosas… seas o no un golpeador profesional.
¿Acaso la corrupción no es un acto criminal? ¡Ah! Pero pareciera que este concepto culturalmente arraigado por todas y todos los mexicanos, sirve de redención a quienes representan al pueblo y los incitan a evadir realidades propias y de quienes los llevaron ese puesto, cuidando su “lenguaje” para no herir –irónicamente- susceptibilidades que se traduzcan en una menor cantidad de votos.
En todos lados “se cuecen habas”. Dirigentes acusados de encabezar redes de prostitución, expresidentes que abren la boca para cínicamente decirle al ciudadano lo mucho que sabía y lo más que se calló; legisladoras que “heridas” al nacer con un nombre que no les gustaba, se lo cambian para “sonar más bonito” en tribuna… Y así, el hecho es violentar la paz, pero sobre todo. el descuidado entendimiento de las y los mexicanos.

SUI GENERIS
Total que ni a cuál irle. Unos queriendo tapar el sol con un dedo, moderados y con un lenguaje insuficiente, en lugar de procurar no generalizar sus conceptos; como si los hubiera educado “El Tigre” Azcárraga con su “televisión para jodidos”. Mientras, otros ofendiéndonos y despepitando hasta por lo que no comemos, porque “el Gobierno tiene la culpa” y teniendo como máximas referencias de análisis herramientas como… ¿las redes sociales? ¡Válgame!
            Prudencia. Ése debería ser nuestro “problema”: excedernos en la prudencia. Ser o no ser un criminal está en cada quién, no en lo que diga una Ley. Lo de los estadios y la afición no se arregla con “leyes” que entamben a los rijosos, sino con la generación de un ambiente que propicie la sana convivencia, que depende de todas y todos. Pero ¿quién se avienta este paquete?

¿O ya tampoco nos acordamos que cierta “guerra” en México no era tal y nos convirtió en histéricos pasivos?

            Prudencia, y quizás coincidencias, es lo que necesitamos.





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sábado, 8 de marzo de 2014

A ellas...

A la mujer, que con amor gesta, con valentía educa y con madurez crece. Que con su naturaleza entiende, con su entereza exige y con su grandeza exclama.


A ellas ¡ay mujeres! las que andan, sufren, son, valen y nos hacen la vida maravillosa.


A mis mujeres: la que me dio la vida, la que me la sostuvo, la que me hizo renacer y la que hizo de mi vida, la suya.


A ustedes: la costilla no reconocida del género, que tampoco lo es y es más de lo que pensamos.


Feliz día, horas, minutos. Felices nosotros, por tenerlas, sin que sean de nuestra propiedad.


¡Vivan ustedes! ¡Vivamos todo!


8 de marzo: ¿conmemoración o recordatorio? Para mí, festejo... y si me apuran: hasta devoción.


Con respeto, reconocimiento y amor...


Miguel Ángel Gómez Polanco

miércoles, 16 de octubre de 2013

Los “Tri-quis” y la vergüenza aplaudida

Miguel Ángel Gómez Polanco

Si existe un ejemplo claro del sometimiento, desintegración y opresión contra uno de los perfiles culturales históricos más significativos del país, su sinónimo es la comunidad Triqui: pueblo que lleva tatuada la rebelión, democracia y autonomía en su haber, con una alta extensión que ha cruzado fronteras, al grado de representar casi el once por ciento (10.9) de la presencia jornalera en los Estados Unidos de América, donde son representados por agrupaciones como la Organización del Pueblo Triqui, el Frente de Lucha Triqui, el Frente de Lucha Triqui y otros.
            Desde la conquista española, hasta los intentos actuales por derruir la organización alcanzada a través de los años; los triquis han encontrado en su régimen asimilado -“a la fuerza”- al Estado Mexicano, una forma de defenderse y fomentar diversas acciones para el desarrollo indígena, desde cuatro de los cinco centros de concentración político-administrativa y religiosa, ubicados en Oaxaca (San Andrés Chicahuaxtla, San Martín Itunyoso y Santo Domingo del Estado) y donde sin duda, destaca el municipio autónomo creado en 2007, San Juan Copala; resultado de la exigencia pacífica para el respeto de los pueblos indígenas.
            La cuestión es que, desde luego, quien suscribe autor de este panfleto no es experto ni conoce a profundidad lo anteriormente descrito, aunque he decidido dar este antecedente para dedicar las siguientes líneas a la paradoja del éxito que sin duda demuestra lo que les contaré.
            Resulta que un grupo de niños triqui con un máximo de edad de 12 años, pertenecientes a la Academia de Baloncesto Indígena de México (ABIM), producto de una tradición impulsada desde mediados de los años noventa para jugar al basquetbol; gustosos -y acostumbrados- a jugar descalzos, disciplinados y con experiencia internacional, acumulada; asistieron al Festival Mundial de Mini-Baloncesto realizado en Argentina.
Ahí, acrecentaron su historia: los dirigidos por Sergio Zúñiga –quien a su vez es el titular de la ABIM- derrotaron a varios conjuntos pamperos.
Se despacharon a la Universidad de Córdoba y a Central Argentina. Se dieron tiempo de jugar también al futbol y con marcador de 3 a 1, vencieron al equipo “Gorriones”. Regresaron al balón-mano y ganaron al “Hindú”, “Monteéis” y “Regatas”, para finalmente coronarse en el certamen.
¿Sintió bonito o es de quienes se sienten defraudados por la patria después de ver a la Selección Nacional de Futbol al borde de la “tragedia” de no clasificar para el Mundial de la categoría en Brasil, el próximo año?
Antes de que me responda la pregunta, déjeme le cuento que en el Congreso de la Unión, los sentimientos fueron encontrados, pues a petición del priista Gerardo Francisco Liceaga, se dedicó un minuto de aplausos a los niños campeones, aunque de inmediato, la fracción perredista repeló que “se necesitan más apoyos para fomentar el deporte en la niñez” y el asunto se convirtió –como casi todo en este país- en un asunto político.
            No obstante, es entendible que sólo haya un “aplauso” por parte de los legisladores. Ya sea por desconocimiento del grado de organización que posee el pueblo triqui o quizás por no poder reconocer los logros de un sesgo cultural que se ha defendido y resistido a todo intento de “alineamiento oficial”.

SUI GENERIS

Total que, para quienes no creen que México está en crisis, sugiero voltear a ver el estatus de la educación y el fútbol: dos pilares ineludibles de la cultura mexicana; el primero, con unos mercenarios que se dicen "maestros" (CNTE), haciendo todo por extender su poder y no su vocación, con una horda de falsa feligresía ("neo-revolucionarios" y "luchadores sociales") detrás de ellos, mientras que el segundo, con su "selección" a punto de no ir a un mundial y con el equipo más representativo del país, con puros mexicanos (Chivas) acercándose a la debacle de la Liga de Ascenso; ambos últimos, gracias a las mediocres acciones y ambición de otros mexicanos que los controlan (Compeán, Decio y Vergara).
            Siendo así el tamaño de “vergüenza”, definitivamente el aplauso de San Lázaro a los niños triqui es motivo de verdadera celebración, aunque no para todos, eso es un hecho. De los ganadores del torneo FIBA Américas, ni qué decir tampoco, pues la razón es simple: el basquetbol carece de arraigo en nuestro país,
Sin embargo, hay una buena noticia para las y los aferrados del “Tri” (sin el “qui”): Justino Compeán y Decio de María tienen los días contados en sus puestos. Es casi obvio pensar que si no los saca el duopolio televisivo, hasta el presidente Enrique Peña Nieto lo podrá hacer, pues México sin su selección en el mundial y en plena coyuntura nacional, es como dijera la filósofa Gloria Trevi: una papa sin cátsup.

¿O cómo ven ustedes, amables lectoras y lectores?



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martes, 15 de octubre de 2013

¿Qué tipo de mexican@ eres?

Según el legendario psicólogo Rogelio Díaz-Guerrero, existen cuatro perfiles en los que históricamente se puede ver reflejada la totalidad de los mexicanos.

¿Tú con cuál te identificas más?


El mexicano pasivo.

Éste es sin duda, el tipo más común de la sociedad mexicana; se encuentra particularmente en las áreas rurales y en las provincias del centro y del sur de la República. Haya demás tendencias para que este tipo de persona sea más frecuente entre las mujeres que entre los hombres. En nuestra sociedad ser pasivo obediente y afiliativo es normal, empero, este tipo de personas son dependientes a sus familias y carecen de iniciativa propia para valerse por sí mismos.

El rebelde activamente auto afirmativo

Este tipo es todo lo contrario al que acabamos de describir pues se opone totalmente a la obediencia. El individuo que presenta esta personalidad discute y arguye con sus coetáneos y se presenta con más frecuencia entre la clase media y alta; es más agresivo y más dominante que sus compañeros y tiene mayor necesidad de decidir las cosas por sí solo; se enoja más fácilmente y, muchas veces, por salirse con la suya es capaz de lastimar los sentimientos de sus compañeros. Por lo general este tipo de personas tienen capacidades intelectuales superiores que los pasivos.

El Tipo mexicano con control interno activo

Este tipo de mexicano parece estar más allá de la cultura tradicional. Es más preciso decir que este tipo de mexicanos parece tener una libertad interna que le permite elegir para adoptar los mejores gajos de la cultura. Este tipo de personas no se encuentra con frecuencia, saben actuar de manera audaz, no son apresurados ni precipitados en sus acciones ni en sus pensamientos y poseen una capacidad intelectual superior. Es el tipo ideal que el país necesita para salir adelante.

El tipo mexicano con control externo pasivo

Este tipo de mexicano es la imagen del que acabamos de describir, pero en forma negativa. Es de esperarse que este tipo de mexicanos hayan nacido y crecido precisamente en el tipo de familia mexicana en el cual se expresan, abiertamente, como si fuesen las más grandes virtudes los aspectos más negativos de la cultura mexicana. Este tipo de personas tienden a ser agresivos, se enojan fácilmente, son irritables y vengativos. No son capaces de desarrollar un gran avance intelectual. Este tipo de mexicanos llegan a ser delincuentes y son el reflejo oscuro de la sociedad.

Usted lector de seguro notará más características que definan la personalidad propia del mexicano pero hay que tener en cuenta que este estudio y estos tipos de mexicanos son el resultado de varias pruebas aplicadas por expertos psicólogos con especialidad en pruebas psicomotrices.

Lo importante de esta caracterología es que se demuestra que hay varios tipos de mexicanos que resultan de la misma historia-sociocultura mexicana y que obviamente los escritores de argumentos para cine o televisión así como individuos de otras naciones han abusado de nuestras personalidades utilizando la imagen negativa del mexicano.


En ustedes está establecer el cambio cultural y filosófico de su imagen, quedarse como los pasivos dependientes o como los corruptos negativos, o mejor aún los intelectuales con control interno activo que nuestro país necesita para la superación individual del mexicano así como la de México como familia.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Maestros: amagos de in-docencia

Miguel Ángel Gómez Polanco

El pasado martes Primero de Octubre, circuló a través de las redes sociales y correos electrónicos un documento denominado “Guía Básica para la autonomía de gestión de las escuelas” acompañada de una nota periodística reproducida por el sitio web “Plumas Libres” donde se retoma la declaración de una maestra de nombre “Araceli”.
En ella, la supuesta docente critica y “demuestra” que la reglamentación legal derivada de la Reforma Educativa y su legislación secundaria, va contra la propia educación del país y demuestra cómo se “afectará a millones de niños de muy escasos recursos”, argumentando que los padres de éstos “no podrán tener los recursos económicos para financiar obligaciones que deben seguir siendo responsabilidad de la administración pública”.
            Lo anterior se deriva de una de las principales consignas en las movilizaciones magisteriales que tienen lugar en varios estados del país -incluido Veracruz- relacionadas con el artículo 28-BIS de la citada Reforma, en la que se establece que: … Las autoridades educativas federal, locales y municipales, en el ámbito de sus atribuciones, deberán ejecutar programas y acciones tendientes a fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas.
Al respecto, el movimiento magisterial liderado –sometido y a todas luces, manipulado- por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) aduce una “privatización” de la educación y el establecimiento de cuotas a los padres de familia –contra la misma Constitución en su Artículo Tercero- entendiéndose por “autonomía” a la suficiencia únicamente económica que deberán promover éstos y los directivos para sostener los planteles.
            Hay que destacar, en este sentido y antes de pasar al apartado que da nombre a este panfleto, que el artículo 25 de la Reforma Educativa señala lo siguiente:

Las autoridades educativas federal y de las entidades federativas están obligadas a incluir en el proyecto de presupuesto que sometan a la aprobación de la Cámara de Diputados y de las legislaturas locales, los recursos suficientes para fortalecer la autonomía de la gestión escolar de acuerdo a lo establecido en el artículo 28 Bis de esta Ley;

Así pues, la primera conclusión sería: aventurarse a clarificar los conceptos ambiguos utilizados para la redacción de este documento oficial, ha sido, es y será una de las acciones más convenencieras que puede haber, mientras no exista explicación precisa por parte de la autoridad correspondiente, toda vez que, incluso, es este Artículo –el 25- donde se explica la inclusión de la autonomía en los presupuestos estatales.
            Ahora bien, ahí le va, inteligentes lectoras y lectores: para empezar, resulta repudiable que con la excusa de no contar con “liderazgos” y/o “proteger la integridad del informante”, quien hace la crítica antes mencionada se identifique como una tal “Araceli” y ya.
Dicen por ahí que “la confidencialidad de la fuente, es virtud del reportero” y es absolutamente cierto, sin embargo, en esta ocasión se trata de un documento presuntamente filtrado que se expone como material proporcionado por la Federación sin el menor anuncio; algo que, considerando la coyuntura por la que atraviesa el tema en cuestión, hay que decirlo: sería igual de irresponsable y muy poco probable que sucediera, pues fue el mismo Enrique Peña Nieto quien se encargó de asegurar durante la ceremonia de promulgación de las Leyes Secundarias de la Reforma Educativa, que los lineamientos en este y otros asuntos concernientes a la misma, se darían a conocer en las próximas semanas y a través de la propia Secretaria de Educación Pública.
En este contexto, se debe considerar que de acuerdo con el propio personal de Educación Básica de la Secretaría de Educación de Veracruz, el escalafón para la entrega de documentos de esta índole es: dependencia (SEV)-Jefaturas sectoriales-Supervisiones escolares-Directores/as de plantel y, por último docentes, por lo que es improbable que se puedan dar a conocer o “filtrar” si no es por otro modo que el robo directamente en las bodegas de la SEV ubicadas en las afueras de Xalapa; esto, en caso de que, en efecto, la SEP los hubiera hecho llegar, como primera instancia del orden Federal responsable de hacerlo.
            Asimismo, después de preguntar en cada uno de los niveles descritos en el párrafo anterior por parte de quien suscribe, con desconcierto, el personal ignoraba la existencia de esta “Guía” que por increíble que parezca –o no- provocó el respectivo bullicio entre los grupos y “enlaces” de las movilizaciones magisteriales en Veracruz, así como en la población en general. Está demás decir el por qué.


SUI GÉNERIS

Y ahí no acaba el asunto, estimada y estimado lector, ya que después de indagar su procedencia, se logró dar con el origen verdadero de la mentada “Guía”: el estado de Campeche.
Así es: la edición de este texto data del año 2009, justo en el año en que comenzó su gestión el actual gobernador de aquella entidad, Fernando Ortega Barnés, y donde además, no se menciona de forma explícita la aportación de cuotas para que sean administradas por la denominada “Comisión de Mantenimiento” integradas por padres de familia y directivos escolares.
Entonces ¿qué pasó ahí? La respuesta lastimosamente sigue siendo la misma: el magisterio veracruzano sigue siendo manipulado por la actitud mercenaria de la CNTE que continúa haciendo hasta lo imposible por apoderarse de nuestro estado y seccionar su presencia para, como he mencionado en otra entrega, ofrecerlo al mejor postor de una izquierda inexistente y ávida de revuelta social.
Al final, todo queda en un nuevo amago de quienes se han hecho de las conciencias confundidas y partícipes de la trifulca que cada día ve más cercano su ocaso -como todo movimiento basado en la ignominia- en medio de la in-docencia de sus acciones.
Veremos, pero mientras, adjunto a este texto el sitio para descargar la guía, así como la liga con la nota donde “Araceli” reitera el discurso ya conocido por una parte de la opinión pública, para su consulta y cotejo.

Nota:
http://plumaslibres.com.mx/2013/09/30/distribuye-sep-en-escuelas-la-guia-basica-con-nuevas-reglas-de-operacion/

Descarga de la “Guía”:

https://www.wetransfer.com/downloads/c24bfaed32600002eac0da1b802da8c720131002230321/104edaa4d03315b0c9d0127afddb323920131002230321/ebb1d4




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